Se trata de una
masía situada a 500m del pueblo de
Lladó. Antiguamente era una cabaña de
herramientas del campo que en el 1910 fue reconvertida en vivienda, sufriendo
pequeñas restauraciones hasta conseguir el aspecto actual.
Rodeada de campos de
cultivo y olivos, tiene una ubicación
ideal para realizar todo tipo de excursiones, visitas y actividades lúdicas que nos ofrece la zona.
Lladó es un pequeño pueblo ampurdanés asentado en la falda de la montaña
de la Mare de Déu del Mont.
La iglesia de Santa María es la joya de un núcleo antiguo que vale
la pena visitar.
También podréis disfrutar de la oferta gastronómica, refrescaros en la piscina
municipal o pasear en bici, a pie o a caballo, por los senderos que rodean el
pueblo (GR-2 y GR-11). |
Su situación
privilegiada le permite estar a caballo del Empordà, la Garrotxa y el Pla de
l’Estany. De hecho, está a 15 minutos de Figueres, Banyoles y Besalú.
A pocos kilómetros a la redonda encontramos Port de la Selva, Cadaqués, l’Escala
y una retahíla de pueblos de pescadores que nos ofrecen sus playas y calas, así
como la reconocida cocina ampurdanesa.
Con St.Pere de Rodes, Castelló d’Empúries, Vilabertran, Besalú y otras muchas
pequeñas iglesias, disfrutaréis de la ruta del Románico.
Si sois amantes de
la naturaleza, dispondréis de cuatro parques naturales:
el Cap de Creus, con la geología que inspiro a Dalí, los Aiguamoll de l’Empodà,
cita obligada para los amantes de la aves, la Zona Volcánica de la Garrotxa con
la relajante Fageda d’en Jordá, y l’Albera, donde podremos observar las tortugas
mediterráneas.
Dalí dejó en la zona tres museos de imprescindible visita para los amantes del
arte del siglo XX: Figueres, Cadaqués y Púbol. |